sábado, 19 de septiembre de 2009

Vida/sueño


Yo pensaba que mis sueños eran iguales a los del resto de las personas. Pero vengo a enterarme de que es una más de esas cosas sobre las que no deberíamos intercambiar pareceres. Como cuando pensamos que nuestro mundo es norm
al hasta que salimos al exterior y nos damos cuenta de que... no. (yo el pan en los restoranes lo como con manteca y sal. no mojo el cepillo de dientes antes de usarlo. ordeno los cds alfabéticamente. etcétera.)
Al final, resulta que todo el mundo tiene sueños más interesantes que los míos. Nunca soñé que volaba. Nunca soñé con famosxs. Ni en blanco y negro. Ni con ciencia ficción. Ni con animales que hablaran. Ni con el pasado, ni el futuro. Jamás tuve una premonición a través de un sueño. Huelga agregar que nunca tuve ninguna capacidad castanedesca de dominar los eventos que se sucedían en ellos. Nunca incorporé una reflexión meta-onírica dentro de mi sueño.


pestañas en sueños


Mis sueños refieren a gente que conozco, o que conocí y ya no está. Mis sueños me hablan directamente y siempre aluden a algo que me sucedió en el día que termina. Así de limitados son: ni siquiera tienen un alcance de más de 24 horas. Siempre suceden en lugares conocidos (aún si desplazados o combinados). En un caso extremo, pueden agrupar personas que no se conocen entre sí *en el mundo real*, o presentar cambios abruptos de escenografías y rumbos que en el sueño parecen completamente normales. Muchísimas veces sueño que insulto gente; a veces que la mato. Tengo muchos sueños que -creo yo- me explican mejor algo que me pasó en vigilia y no entendí. A veces, como saben, tomo decisiones basándome en las intuiciones de mis sueños.
Nunca me había acomplejado la pedestralidad (!) de mi mundo onírico, hasta que empecé a indagar en qué viven otras personas cuando duermen. Y ahí me di cuenta de que soy harto aburrida.

PEDESTRE: de repente mi sueño tiene banda de sonido, the rolling stones. Al rato me despierto y resulta que era la radio que pasaba esa canción. pfff ni para musicalizar sueños sirvo.


(inspirado en el onirógrafo, escriba de sueños)

4 comentarios:

  1. leí tu texto linkeado. muy lindo. tus sueños son geniales, nena. ojalá los míos me fueran así de útiles. beso.

    ResponderEliminar
  2. yo puedo aportar un texto nuevo -todavía en crudo- de esos "encantadores" que me salen últimamente... Beso

    Presagio cobarde

    Estoy en la oficina. Suena el teléfono. Del otro lado está mi hija que balbucea, lloriquea, solloza, grita. No entiendo nada. Mi hija tiene solo 3 años pero le he enseñado qué tecla tiene que apretar en el teléfono para llamarme al trabajo (las maravillas de las memorias rápidas de estos aparatos modernos). Trato que se calme, logra decirme que papá está en el piso, que papá se ahoga. Mi corazón se sobresalta de tal manera que parece salirse del pecho. Intuyo que ella se acerca a él porque lo siento respirar atragantado, luchando por cada bocanada de aire. No sé qué hacer. Le digo que se quede tranquila, que le acerque el celular a papá para que llame al servicio de emergencias (eso no se lo enseñe, ¡mierda!). Me dice que papá no puede, que no ve los números. Le dicto yo qué números marcar. Sí, 3 años y ya sabe los números. Escucho el ahogado pedido de auxilio de mi marido. ¿Será un infarto? ¿Presión alta? Le digo a mi hija que tengo que cortar para poder ir para casa. Que apriete el botón que ella ya sabe y que yo la llamo enseguida desde el taxi. Miro a mi jefe y supongo que mi cara desencajada dijo todo porque se ofreció a llevarme él mismo. Mientras estoy subiendo al auto a la vez que marco el teléfono de casa me pregunto si llegaré a tiempo, si la gorda va a poder abrir la puerta (dar vuelta la llave; algo que tiene terminantemente prohibido). ¡El portero! (perdón, el encargado) ¡Tengo que avisarle a él para que ayude! Trato de comunicarme con él desde el teléfono de mi jefe. No lo encuentro. El tráfico es un horror. Enmarañado como siempre en nuestra querida ciudad. Me empiezo a desesperar a la vez que trato de calmar a mi hija que ya me atendió y sigue llorando y repitiendo: ¿cuándo venís mamá? ¿ya llegás?.
    No hay forma que llegue rápido. No hay forma que llegue a tiempo. No hay nada que pueda hacer.
    O tal vez sí.
    Despertarme.

    ResponderEliminar
  3. Juli: es cierto, pueden ser útiles. pero también me asusta un poco que mi lógica diurna se haya expandido hasta apoderarse de mis noches! En algún momento habría que soltar...
    Morocha: lo imaginé, lo vi todo, y me angustié.

    ResponderEliminar
  4. Lauuuuuu! se me puso la piel de gallina con tu sueño!
    Moiris, quisiera que mis sueños me aconsejen tmb. Pero no me quejo. Una vez soñé lo siguiente:

    Viajo en el tiempo a 1980. Mi objetivo era salvar a John Lennon que, en mi sueño, moría asesinado en la playa en Punta Mogotes, MDQ. Corro hasta la orilla, lo intercepto (con él tmb estaban Paul, George y Ringo) y le advierto de su inminente asesinato y corremos en dirección a mi auto. La gente comienza a advertir que estoy cambiando el natural devenir del destino, y se enajena. Finalmente nos persiguen, ya que John Lennon DEBE morir, pero están tan enojados que quieren ahora matar no sólo a John sino a los 4 beatles, que están sentados en el asiento trasero del auto que yo manejo a toda velocidad, mientras les explico porqué nos sigue una turba iracunda.

    Lost no existía, sólo había visto Volver al Futuro unas 30 veces.

    Es mi sueño favorito. Tmb soñé que volaba, y en ese mismo sueño me di cuenta que soñaba entonces quise crear un novio fachero para compartir mi sueño. Pero no me salía, siempre me quedaba feo.

    ResponderEliminar

Mis superyoes dicen