miércoles, 28 de octubre de 2009

Concubinando



concubinos roommates


Parece que las relaciones asimétricas de género han tocado a mi puerta una vez más - y esta vez, de la manera más literal.  Bueno, en realidad esta vez no tocan a la puerta, porque tienen llave.
En casa se ha instaurado la práctica con mi roommate de llamarnos mutuamente "concubino" y "concubina": concu esto, concu lo otro, y nunca nos detuvimos a pensar si teníamos *algún* aval de la lengua española para hacerlo.
Pero un día vine a enterarme de que la relación de concubinato es genéricamente asimétrica: esto es, se puede ser concubina, pero no concubino.  Y no me refiero simplemente a que el masculino y el femenino de un mismo concepto sean diferentes.  Me explico:
CONCUBINA es aquella mujer que es recibida en la casa de un hombre, y habita en ella.
CONCUBINARIO es aquél hombre que tiene concubina (es decir, aquél hombre que recibe a una mujer en su casa).
De todo ello se desprende que, en rigor, CONCUBINO es una categoría inexistente. 
De hecho, quien consulte el diccionario de la Real Academia Española, se encontrará con que la palabra "concubino" es admitida en la búsqueda, pero reenvía a su femenino:
CONCUBINA: (Del lat. concubina). 1. f. Mujer que vive en concubinato.
Esto significa que nuestro lenguaje mismo considera que la casa es del hombre, y la mujer ingresa en ella para constituir la relación de concubinato.  No está previsto que una mujer pueda tener una casa propia (bah, tampoco vamos a hacernos los guapos: propia o alquilada) y recibir en ella a un hombre.  De hecho, la idea misma de "concubina" parecería tener en otros países hispanohablantes (si no en este) una connotación claramente negativa, cuando consideramos que su entrada en algún diccionario me comenta que "concubina también aparece en estas entradas: barragana - coima - daifa - mancebo - mina".  Todas palabras que (al menos en mi cosmos) suenan muy mal.
Sí sí, ya les escucho objetar "ah pero tiene que ver con una antigua costumbre y un orden social en extinción; al lenguaje le lleva un tiempo ponerse al día...".  Y ante esto me pregunto: ¿por qué pueden los diccionarios incorporar nociones tecnológicas y científicas tan rápidamente, neologismos, anglicismos (¡¡por no mencionar aberraciones del lenguaje tales como "manises"!!), y no una práctica cotidiana firmemente instaurada desde hace ya décadas?
No es poca cosa (y perdón si me pongo un poco filosóficx acá), si consideramos la fundamental incidencia que tienen los discursos sobre la identidad personal y grupal.  Justamente por estos días andaba leyendo (a eso dedico mis horas) que "To have a social identity, to be a woman or a man, for example, is just to live and to act under a set of descriptions (...) drawn from the fund of interpretive possibilities available to agents in specific societies"(*).  Si la descripción no está disponible en la sociedad, la identidad difícilmente se realice (o bien: se realizará con dificultad).


Sin embargo, no quisiera terminar esta inverosímil entrada con un mensaje de pesimismo y desesperanza.  Que se sepa que a partir de la vigésimo tercera edición de la RAE, estos términos han sido enmendados, y figuran de la siguiente manera:
CONCUBINO, NA: (Del lat. concubina). 1. m. y f. Persona que vive en concubinato.
Quizás las cosas estén cambiando.  O quizás no.  Lo que sé es que, al menos en casa, vamos a poder seguir llamándonos "concu" sin temor de que la policía lexicográfica venga a por nosotros.

(*) Nancy Fraser, Justice Interruptus, p. 152.

5 comentarios:

  1. Dejando descaradamente de lado el tema central del post, me aferro de la cita de Fraser para comentar: hace un rato participaba de una suerte de "disertación", o intercambio de opiniones, sobre los roles adquiridos, la elección, el gusto, la naturaleza y demás, con respecto a las personas gay.

    Fue difícil; el ambiente laboral me hace acordar en algunas cosas a cuando estaba en 4º grado.. es re complicado hablar cuando cada vez que decís la palabra gay alguno le tira una gastada a otro.

    Hay una fijación con la culeada a los compañeros de laburo y las imágenes fálicas, pareciera

    Disclaimer: solo quería decir eso, desparramar un poco de mi bronca.. gracias por el espacio

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  2. muy buena la entrada y el comentario de mariano.

    yo quiero decir otra cosa:

    ¿por qué el diccionario dice CONCUBINO, NA, si el orden alfabético diría que va primero la palabra terminada en "a"? ¿no debería decir CONCUBINA, NO? la respuesta es bastante clara: porque lo masculino es la norma y lo femenino, lo diferente a lo masculino.

    besos.

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  3. La RAE tiene como misión "fijar la norma que regula el uso correcto del idioma." (http://www.rae.es/rae%5CNoticias.nsf/Portada4?ReadForm&menu=4). Esto hace que el diccionario de la RAE es más lento que las placas tectónicas. Hasta que todos estemos de acuerdo que una cosa/costumbre/término/expresión/etc es válida, cuesta bastante. Fijate que todavía hay algunos que siguen pensando que la Tierra tiene 6000 años, que la evolución es sólo una hipótesis y que River no es el equipo más grande del mundo, pero qué le vamos a hacer. Imaginate si tuviéramos que dejar de juzgar la forma en que se relacionan dos seres.
    También podría ser que esto sea como "marido y mujer" y no "marido y marida" (¿y por qué no es así? voy a discutirlo con mi marida esta noche), es decir "hombre y concubina". Yo me imaginaba que venía de "concupire", desear o codiciar sexualmente. Ahí sí cae el significado de concubino, porque ¿quién va a desear o codiciar sexualmente a un tipo con panza de cerveza y pelos en la espalda?.
    Pero, según el diccionario latín el "concubinus" es aquél que vive con una concubina (no especifíca si es la propia o la ajena, pero bueh, estos romanos dan para cualquiera), y descienderia de "concubitus", yacer o reclinarse juntos, y por extensión, ponerla (no entendí para qué quieren yacer o reclinarse con cubitos, ¿no les da frío?).

    Lo que no quita que vos estás viviendo en pecado y arderás en los fuegos del infierno por toda la eternidad junto con tu concupiscente concubino/a/nario/a/rolito/etc por tu lasciva descocadez impúdica y casquivana.

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  4. epa epa epa ¡¡¡No te lo voy a permitir!!! ¡De ninguna manera! ¡Esto es difamación! EN ESTA CASA *NADIE* TIENE PELOS EN LA ESPALDA, NI PANZA CERVECERA.

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  5. Mada: pasa todo el tiempo y en los ámbitos más variados; incluso entre gente gay hay trogloditismo en abundancia. Pero como dijo alguien por ahí respecto de la salida del placard: mejor que te rompan el culo una vez, a que te rompan las bolas toda la vida.
    Y sabé que tus contribuciones no sólo son atinadas, sino que aunque no lo fueran, siempre sos bienvenido acá :)
    Julieta, es una buena pregunta y claramente la respuesta es esa; la normalidad necesita de un otro y viceversa.
    Theo, sin palabras. El contenido, estilo y tono de lo que decís son impecables. Sólo puedo agregar que claramente TENÉS QUE TENER UN BLOG.

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Mis superyoes dicen