sábado, 6 de marzo de 2010

Aquellas pequeñas cosas

.


Allá, en Marte, son los pequeños detalles los que hacen la diferencia. Contrariamente a lo que se podría pensar, lo que sorprende -y a la larga causa nostalgia del pobláu-, no son los cambios más drásticos (como el idioma, o el color de piel - verde, obvio), sino esas cositas levemente desplazadas respecto de cómo son "en casa". 
Y cuando unx se encuentra diciendo veinte veces por día "ah, de donde yo vengo no es así, es asá", entiende que ya se está volviendo irritante, y es hora de volver. (y así comenzar a irritar a la inversa: "ah, allá no es asá, es así") (hasta que las próximas vacaciones se viaja a otro lado, y empieza todo de nuevo).
Por ejemplo:
*En lugar de decir "andá a la esquina a ver si llueve", se dice "andá a la esquina a ver si estoy".
*Las heladerías son self-service, y se paga por peso (helado + cositas para rociar encima + salsas o aderezos de todo tipo).  La mejor idea del universo, sindudamente.
*El mito de "si comés sandía con vino te morís" es reemplazado por el de "si comés mango con leche te morís" - lo cual hace la vida bastante más arriesgada, porque es de hecho una combinación perfectamente posible en, por ejemplo, un licuado.
*A la pizza le ponen ketchup y/o mayonesa, así como a las pastas o a cualquier cosa que venga de Italia.
*En lugar de "piedra, papel o tijera" o de la tradicional arrojada de moneda, aplican un método mucho más sencillo y expeditivo, llamado "par e impar", que obviamente no pueden creer que no exista en ninguna otra parte del mundo.
*Cuando en un bar/restaurante se pide una bebida, la traen con un vaso MUY pequeño, tanto que prácticamente se pierde en la mano.  Para quien gusta de beber puede resultar molesto, hasta que se entiende el motivo: si el vaso fuera más grande, la bebida pasaría de helada a sopa en breves minutos.
*Los lavaderos de ropa no funcionan por bulto sino por peso, y las piezas pequeñas (medias, etc.) se cuentan por unidad.  Esto tiene como resultado una cifra sideral, más teniendo en cuenta que no hay lugar para el criollo "aplasto todo muy mucho, y lo hago entrar como un sólo lavado".
*Existe una idea generalizada de que "a las mujeres les gusta mucho el chocolate": una especie de mito urbano - que supongo tendrá algo de veracidad estadística, pero que allá está tan difundido, que llega a ser tema habitual de conversación y comentarios.
*El común de la gente no tiene una canilla de agua fría y una de agua caliente en el baño.  La ducha, por ejemplo, se limita a ofrecer tres opciones: a) "Invierno" b) "Verano" y c) Apagado, la temperatura de cada una siendo decidida unilateralmente por el fabricante.

Y sólo para compartir con uds. un descubrimiento más, debo decir que en respuesta a este problema que debatimos aquí hace un tiempo, allí se encontró una solución simple y eficaz: en todos los medios de transporte público, hay un cartel que reza (nunca entendí por qué los carteles rezan, pero en fin) "Prohibido reproductor de sonido", llegando a agregar algunas veces "- Incluido celular".  Y chau.

2 comentarios:

  1. Vincent: Yeah baby, you'd dig it the most. But you know what the funniest thing about Europe is?
    Jules: What?
    Vincent: It's the little differences. I mean, they got the same shit over there that we got here, but it's just – it's just there it's a little different.

    ResponderEliminar
  2. No terminé de leer la primera línea que recordé el momento exacto en que me enamoré de Travolta.
    ¿Así que los brazucas son como los holandeses? ¿Todo esto tiene algo que ver con el Holanda de Chico? Es todo muy confuso...

    ResponderEliminar

Mis superyoes dicen