jueves, 20 de octubre de 2011

Pensando el domingo


Este domingo, la Argentina vota.
Una porción importante del país está tan convencida de que va a resultar reelecta nuestra actual presidenta, que tal vez ni se pregunta qué es lo que estamos votando ni cómo.
Aquí vengo a aportar mi cuota de información-opinión, desde una perspectiva de Derechos Humanos que es lo que, a fin de cuentas, me mueve. 

Es de público conocimiento que tanto el gobierno de Cristina Fernández como el de su antecesor, Néstor Kirchner, alzaron la bandera de los derechos humanos como uno de los principales bastiones de sus mandatos.  Sin embargo, el panorama no resulta tan claro para quien indague en las políticas efectivamente impulsadas por este gobierno - y sobre todo aquellas cajoneadas, no reglamentadas u obstaculizadas.  Algunos ejemplos:

*En diciembre del año 2010, tomó relevancia pública un episodio de represión a una comunidad indígena Qom en la provincia de Formosa.  Este, desde ya, es sólo un caso entre cientos de otros conflictos territoriales (con o sin manifestaciones y la -siempre- consiguiente represión) que deben enfrentar absolutamente todas las comunidades indígenas en la Argentina.  La presidenta Cristina Fernández no sólo no recibió nunca personalmente a lxs delegadxs que vinieron desde Formosa para exigir justicia, sino que tampoco se pronunció sobre el tema, y más bien siguió respaldando al gobierno provincial de Gildo Insfrán (FpV).  Mientras tanto, la ley 26.160 (Ley de Emergencia en Materia de Posesión y Propiedad de las Tierras indígenas) sigue prorrogándose.

*Pero por qué sorprenderse, si su hermana, la Ley de Bosques, fue aprobada sólo para ver que pocos meses después la partida presupuestaria que le había sido asignada ¡fue desviada a Fútbol para todos! (y no tengo nada contra el fútbol, pero poniendo en una balanza la preservación de nuestro medio ambiente y ver fútbol gratis los domingos....).

*Pero quedémonos tranquilxs, porque con la ley de extranjerización se resolverán todos los problemas de tierras en la Argentina. ¿O no? ¿Acaso el problema son los gringos? ¿No será más bien la concentración misma de la tierra en pocas manos, o el modelo extractivo, que viola la tierra para quitarle minerales, agua, biodiversidad, bosques y sustentabilidad? 

*Mientras tanto, el gobierno en sus diversos ámbitos sigue dando las espaldas al reclamo por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, en tanto los abortos clandestinos siguen siendo la principal causa de muerte materna.  En simultáneo, el gobierno prefiere no pronunciarse respecto de los Abortos no Punibles y su indebida judicialización.  El Parlamento evita tratar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, y da rodeos proponiendo reformas parciales del Código Penal, y el Ministerio de Salud da marcha atrás en la implementación de Protocolos para los abortos no punibles.  Incluso se ignoran las advertencias del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas respecto del incumplimiento del Estado en garantizar estos derechos.

*Claro que la lucha de las mujeres argentinas no es sólo por el acceso a abortos seguros y para todas, sino que abarca educación, cupos de trabajo y gobernanza, violencia, salud, etcétera.  Y son todos temas que, según un interesante estudio del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, brillan por su ausencia en las plataformas políticas del oficialismo (y de muchos otros partidos, claro).

Finalmente, una aclaración. Me gusta que se hayan descolgado retratos en la ex-ESMA. Me gusta que finalmente se empiece a hablar de "todos y todas".  Pero creo que lo simbólico tiene que ir acompañado de otras políticas que son necesarias, urgentes y realizables en el corto plazo.
También me gusta la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, y me gusta la Ley de Educación Sexual Integral, pero me gustaría más que se reglamenten e implementen. Defender los derechos humanos no es sólo hacer leyes, sino también acompañar su cumplimiento.
También me gusta el Matrimonio Igualitario, la reivindicación del Estado Palestino, la reapropiación de la ESMA como espacio de reflexión, investigación y debate.  Y tantas otras cosas.  

Pero considero que votar, elegir un partido, un grupo de representantes, implica poner cosas en la balanza, mantener el ojo crítico y entender que podemos equivocarnos.  Si luego de poner en la balanza todas estas cosas (y tantas otras, de las que no hablo por falta de conocimiento) llegamos a la conclusión de que una reelección es el mejor camino, entonces bienvenido sea ese voto.  Pero sin ese ejercicio, y mientras nos limitemos a apagar el diálogo con proclamas fundamentalistas y teorías conspirativas, vamos a perdernos lo más interesante, útil y necesario del ejercicio cívico: el debate crítico.

Y Julio López no aparece

2 comentarios:

  1. Súper interesante el inventario. Y excelente la propuesta. Claro que, para que el debate sea posible, es necesario que se acepte que el desakuerdo no es necesariamente sinónimo de "idiota útil" (expresión inmortalizada por el primigenio "ÉL") al servicio de "la corpo", ya que es posible (al menos, estadísticamente) que a muchos disidentes les dé la cabeza para pensar distinto solitos, ¿no? Y también, que se acepte que algunos somos refractarios a la política como "slogan ready to use", ya sea en su versión "la fuerza del amor", "¡ya es ley!" y cajoneemos su reglamentación, o "nosotros pusimos a los desaparecidos".

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  2. A mi no me gusta la corrupción; el "Si no sos K, sos gorila o de la Corpo"; los desvíos de dinero (Shocklender también robó para la corona); que se confunda el Gobierno con el Estado, el Gobierno viene y va, el Estado queda siempre; las mejoras cosméticas de todo, pero sin mejora real; la inflación escondida; "Todos mienten, menos nosotros"; "El que nos critica es gorila o de la Corpo"; el apoyo a Khadafi (año 2008); los subsidios eternos y múltiples, instrumentalizados como clientelismo, tanto a personas como a empresas (si te paga el estado, no sos una empresa privada, no tenés derecho a la ganancia); que los organismos públicos gasten más en sueldos que en su función (El INCAA gasta más de sueldos que lo que invierte en cine argentino); me molesta la figura "madreteresistica" o "evitistica", a veces hasta parece una estampita de la Virgen. Me molesta el patoteo de Moreno, las coimas de Jaime, los sobreprecios de De Vido, la ficción del Indec.
    Y como hijo de madre soltera hippie, que de feminismo sabe y mucho, la instrumentalización de la liberación femenina a los intereses K ( o F). Me gustaría ver en política una vez una mujer que no sea "la esposa de" algún funcionario. Fundamentalmente, me gustaría ver una mujer independiente con reconocimiento.
    Me gustaría que vuelva el reclamo "Pan, casa y trabajo" y deje de ser "Subsidio,, subsidio, subsidio."
    Me gustaría que cuando dice "Para Todos" sea realmente para todos, no para pocos.
    Me gustaría que cuando hablan de nacional y popular, no me suene a nacional-socialismo.
    Me gusta que se privilegie la cultura y la educación, pero que le saquen el panfleto K.
    Me gustaría que dejen de justificar todo como "nosotros fuimos desaparecidos, perseguidos y proscriptos". Ellos también pusieron bombas, y ejecutaron gente, pero de eso no se habla.
    Una duda me queda, Tecnópolis, ¿es una Feria Mundial como las que se hacían antes o es un showroom de empresas privadas financiado por el estado?

    Siempre le tuve asco a los herederos del pedófilo facho pro-nazi, que se escudó en el socialismo, porque ni ellos son capaces de decir qué representan.

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Mis superyoes dicen